Vallibierna. Refugio Coronas

Vallibierna (3.056 m)


13 de diciembre 2009

Vía: Refugio de Coronas y Tuca de Culebras
Tiempo: 4:00 horas (sólo la ascensión)
Dificultad: Media
Desnivel: 1.130 m
Altitud: 3.056 m
Material: crampones y piolet
De nuevo volvemos al Parque Natural Posets-Maladeta, esta vez para ascender a uno de los mejores balcones del Pirineo, que cuenta con espléndidas vistas al macizo de las Maladetas y por ende al Aneto, máxima altura de toda la cordillera.


Desde Benasque continuamos por la carretera A-139 y tras unos 5 kilómetros llegamos al Llano (Plan) de Senarta, que cuenta con una zona de acampada. Durante los meses de julio y agosto, la pista que lleva hacia el refugio de Coronas está cerrada, por lo que hay que tomar un autobús en Benasque. Nosotros no tenemos ese problema y nos adentramos con el coche por la pista que coincide con el GR-11.

Tras unos kilómetros en coche, el camino se vuelve impracticable debido a la gran cantidad de nieve acumulada. Con las mochilas a nuestras espaldas empezamos a caminar. Nuestra idea era llegar al refugio de Coronas y dormir allí, pero rápidamente tenemos que abandonar esa idea, pues avanzamos de noche y muy lentamente entre la nieve. Finalmente decidimos que dormiremos en la Cabaña de Quillón, situada a medio camino, a la que llegamos sobre las 2 de la mañana.


Tras pasar la noche en unas condiciones algo pésimas, el día amanece con el cielo muy tapado y nevando. A lo lejos no somos capaces ni de intuir nuestro destino. El Vallibierna aparece totalmente tapado por la niebla y es entonces cuando decidimos no continuar y volver a intentarlo en 15 días.

Dicho y hecho, a los dos semanas nos encontramos de nuevo en la zona y de nuevo tenemos que dejar el coche antes de lo pensado, debido sobretodo al hielo acumulado en la pista. Pero esta vez hemos sido previsores y hemos llegado con tiempo al valle. El trayecto de aproximadamente unos 6 kilómetros, se hace pesado debido a la gran acumulación de nieve y hielo y porque la temperatura está cayendo en picado, no en vano este fin de semana será uno de los días más fríos de la década.

Llegados al refugio lo primero que hacemos es encender el fuego con la leña que hemos traído expresamente en las mochilas y salir a recoger algunas ramas más. La temperatura sigue cayendo, llegando a -10º C en el interior del refugio. Lógicamente se nos congela toda la comida y parte de la bebida, teniendo que dormir en los sacos vestidos, y con el agua dentro para evitar que también se nos congele.

Las temperaturas bajan en picado y ya ni el fuego nos calienta

Tras la gélida noche, amanece un día despejado. Mi compañero Toni, se queja de que sus pies los tiene dormidos y no le entran en calor. Días más tarde descubriremos que tuvo principio de congelación. Aún así, emprendemos la marcha remontando el río Vallibierna por un amplio camino. A los 5 minutos, en la bifurcación, seguimos a la derecha en dirección al Valle de Llosás.

La pista se convierte en sendero y es justo en ese momento (30 minutos), que giramos a la derecha para bajar al río Llosás que cruzaremos por un pequeño puente de troncos. Ascendemos entre un bosque de pinos en dirección sur, para entrar en una zona ya despejada de árboles y continuar en progresión ascendente. Desde este punto se aprecian perfectamente las ondulaciones de la montaña que dan nombre a la Tuca de Culebras.

Cruzaremos el Barranco de la Tuqueta Blanca, para encarar hacia el Barranco de Culebras. Remontamos el canal del barranco con un paso en roca (grado I), y superando la gran pendiente del tramo final, llegamos al Collado de Culebras. En este tramo es cuando por fin recibimos en nuestra cara los primeros rayos de sol del día (2.792 m – 2:50 h).

Giramos bruscamente a la izquierda, y debemos superar un nuevo collado, este es mucho más duro y exigente que el anterior. Al final de éste, volvemos a torcer hacia la izquierda y trepando (grado I) ganamos la cima de la Tuca de las Culebras (3.030 m – 3:40 horas).

Al fondo vemos nuestro destino final, el Vallibierna, protegido por el Paso del Caballo, que como su propio nombre indica superamos a horcajadas. El paso es muy aéreo (grado I) y nos lleva directamente, y después de una corta trepada a la cima del Vallibierna (3.056 m – 4 h).

Después de admirar las espléndidas vistas de los macizos que nos rodean, especialmente el de la Maladeta hacia el norte, emprendemos la vuelta continuando en dirección E, para llegar al Estany Negre de forma muy cómoda y desde aquí a los Ibones del Vallibierna que cuentan con una espesa capa de hielo que nos permiten caminar por encima de ellos.

Desde este tramo y siguiendo el GR-11, llegaremos al refugio de Coronas, donde descansamos brevemente para continuar por la pista, superando la nieve y el hielo del camino y finalmente llegar al coche.

Desayunando en la Cabaña de Quillón, donde hemos pasado la noche, al no llegar al Refugio de Coronas.

Nuestra intención era subir al Vallibierna, pero el tiempo no nos acompaña.

La Cabaña de Quillón. Hemos decidido abandonar, es tarde y el tiempo muy inestable. Volveremos a intentarlo en 15 días.

De nuevo en la zona, esta vez si que llegamos al Refugio de Coronas, no sin dificultad por la nieve.

Las previsiones decían que iba a ser el fin de semana más frío de los últimos años. No se equivocaron.

Fuimos previsores y en nuestras mochilas llevábamos troncos de leña para calentarnos un poco antes de pasar la gélida noche.

Nos vamos a dormir a -8ºC en el interior del refugio. Fuera, y según el termómetro, la temperatura a bajado a -20ºC!

Por suerte, el día siguiente amanece totalmente despejado. En la foto el macizo de la Maladeta y el Aneto, máxima altura del Pirineo, desde el Collado de Culebras.

Superado el Collado de Culebras, y tras una breve tregua, el terreno vuelve a coger una gran pendiente.

Superando los últimos metros antes de iniciar la trepada por las rocas, que nos llevaran a la primera cima, la Tuca de Culebras de 3.051 metros.

Cabalgando en el ‘Paso del Caballo’, que une los picos de Culebras y el Vallibierna, al fondo. Para la gente con vértigo existe instalación para encordarse.
En la cima del Pico de Vallibierna (3.056 m) y Toni con principio de congelación en ambos pies.

Iniciamos el descenso en dirección Este y hacia el Ibón Negre.

En el descenso son necesarios los crampones pues toda la nieve se encuentra helada y muy dura.

En medio del Ibón Bajo del Vallibierna que posee una enorme capa de hielo.

Video del intento fallido de ascensión al Vallibierna debido a unas condiciones de tiempo del todo adversas.
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